viernes, 26 de junio de 2020

El cumpleaños campestre. Por Hugo Moffet.

Fuimos invitados en una oportunidad Hugo y yo a una fiesta de cumpleaños de un viejo dueño de una viña en Portezuelo. Éramos el apoyo musical. Hugo y su acordeón y yo con el equipamiento de sonido. Pues bien, llegamos en la mañana y las casas patronales hervían de weones preparando condumios de todo tipo. Las muertes de chancho, los corderos y desafortunados novillos yacían en mesones y cirujanos campusas operaban a la fauna a consumir. Humo por todas partes y señoras preparando tortilla y ensaladas.
Todo auguraba una fiesta a todo trapo. El vino salía generoso desde oscuras bodegas y los presentes se relamían una y otra vez lamentándose de sus secas gargantas.
Iré de una al momento del inicio de la fiesta cuando la tarde ya moría, pues ya venía lo bueno de este relato. Hugo acompañado de su acordeón se paseaba sonriente entre las parejas que se divertían con su musica. Mi labor era la de apoyo logístico. No debía faltarle el vinacho y le indicaba los temas a interpretar como una secuencia interminable para cansar a la gallá.
Pues bien, déle que suene.
De pronto el músico dejó de pasearse y se afirmó a una pared mientras estiraba y encogía la cuncuna... Y seguía remojando el guargüero... Tenía sed el hombre. Luego de un rato se sentó en el suelo y las parejas de bailarines hacían esfuerzos para no pisarle las patas. Y seguía la música incansablemente. 😝 Luego ante mi sorpresa se tumba hacia un lado y sigue tocando, pero esta vez  se limitaba a estirar la acordeón hacia arriba y abajo para hacerla heroicamente sonar...
De improviso paró... Y hasta ahí llegó el músico😆😆🥴
Sacó aplausos pero él ya no estaba... Dormia.
Dar hasta que duela😆😆.

Elizabeth Merino. Por Hugo Moffet

En una oportunidad del año 1978 aproximadamente, estando en una céntrica pastelería de Concepción siento unas risas infantiles acompañadas de un parloteo carioca... eran tres garotinhas rubias preciosas en pleno chacoteo... seguí en lo que estaba, cuando siento una voz algo conocida diciéndome huuuuugo...!, me volví y la dueña de esa voz no era otra que LA CHABEEEELA...!
Fue un encuentro cargado de alegría y recuerdos. Las niñas eran sus hijas. Ella vivía en San Paulo y estaba de visita acá en Quillón.
Recordamos nuestra práctica en el fundo de los Yaconi en Pelarco y la masacre de que fuimos víctimas y lo anémicos que nos dejaron los zancudos.
Diríamos que fue la última vez que la vi.


Recordando a Darío Garretón.


Ricardo:
Sabes Hugo que lo he tenido presente todos estos dias? .....luego de su fallecimiento, por trabajo cercano a Los Angeles, visite a sus padres y en un par de oportunidades visité a Mónica, su viuda, quien, poco después, me escribió que tenía nueva pareja. No he vuelto a saber de ella.

Hugo Moffet:
Luego del deceso y por la cercanía de Laja  con Los Angeles a menudo visitaba a la señora Laura, su madre y en algunas oportunidades íbamos a Antuco con los hijos de Mónica y mis niños, pues ella trabajaba en la notaría de la familia. Luego les perdí de vista al marcharme a Santiago.

Carlos:
Créanme que también en estos días he estado pensando en Dario, gran persona y amigo.
Me alegra saber que ustedes pudieron tener mayor contacto con su familia.

martes, 23 de junio de 2020

Reflexión de Hugo M. y Carlos.

Hugo Moffet:
Ricardo, mentiría si dijera que éstas evocaciones no son emocionantes... El contemplar nuestras vidas objetivamente desde la perspectiva crítica que dan los años, nos muestra que el camino recorrido ha sido un contínuo trayecto de momentos felices... desafíos.... derrotas... el volver a empezar......en suma una especie de incursión en la jungla con resultados inciertos. Sin embargo, a veces nos olvidamos que siempre tras las nubes está brillando el sol.
Las vivencias nos han aportado esa capacidad de darnos cuenta de distinguir lo importante de lo subsidiario, lo que nos lleva a pensar si fue acertado o no las decisiones tomadas que fijarían el rumbo de nuestras vidas.
Ricardo, debes saber que tu casa fue para muchos de nosotros un hogar sustituto, pues en una ciudad desconocida es angustiante estar solo. El cariño de la señora Elvira, tu madre, sumado a la ternura de Olga, fue un remanso frente a la soledad que al menos yo sentía. Recuerda que tu casa se constituía como una especie de albergue para todos nosotros, sin exagerar.
No puedo evitar recordar la copiosa ingesta de destilados y fermentados y el consiguiente "hachazo" del día siguiente.
El evocar momentos es quizás una confesión verbalizada de haber vivido. Y eso nos permite valorar en su justa medida esos momentos.
No quisiera ser latero, pero el anecdotario está lleno de cosas positivas y divertidas.
El recordar a emblemáticos personajes como el pelao Manriquez, tetera Luengo, Coyhaique, chico Silva, Ñancuvilú, el singular cuesco Troncoso, la Chabela... y tantos otros nos hacen pensar del destino de sus vidas, como tú bien lo dices Ricardo.
Éstas reflexiones en voz alta nos permiten, creo, evocar esos recuerdos que hemos atesorado y que no hemos compartido con nadie hasta ahora.
Saludos.

Carlos Silva:
Hugo, Ricardo, Rodrigo y Carmen:  Que lindas reflexiones y recuerdos han hecho Ricardo y Hugo.
Tantas vivencias en esa Universidad.....los calduchos con ese sketch sobre una pensión estudiantil, muy buena idea de Hugo; las alianzas, las fotos de Hugo puestas en la entrada de la U, puffff tantas cosas
Cómo olvidar el cariño de la familia Matta Canga, pasó a ser el segundo hogar y familia de muchos de nosotros.
Otros, en esta U, tuvimos la suerte y fortuna de conocer a nuestra compañera de vida, como fue mi caso conocer a Eugenia ( la hermana del profe Jajajajajaja) y con la cual pernocto noche a noche y hasta el fin de nuestros días.
Cómo olvidar nuestros matrimonios en Chillán, en Chiguayante, en Rancagua con nuestro querido e inolvidable amigo Hugo Fernández
Cómo olvidar al Managua Rodriguez y su destape en la gira al Norte.
En fin queridos amigos muchas muchas vivencias que con el paso del tiempo y los momentos que vivimos se atesoran cada día
Ojalá El Señor permita que nos podamos ver lo más pronto posible
Cariños para todos y a sus Familias
Un Abrazo.

martes, 16 de junio de 2020

Anécdotas académicas.

Ricardo:
Estimados, recordé una anécdota académica, el primer laboratorio: encender una vela y describirla, creo que nadie se preocupó de la llama.....en fin....el caso fué que alguién se quedó con un termómetro y al día siguiente el auxiliar Landeros se apersonó en clases preguntando por termómetro, sé que apareció, pero no supe del "infractor".... 

Carlos: 
Ricardo, no me recuerdo de esa anécdota.

Ricardo: 
Jaja ...puede haber sido en esas semanas que te "perdiste" en Santiago.

Carlos:
Pudo ser, ya que me ausenté como 2 semanas, jajajajajaja.
Recuerdo que perdí un electivo, pero cómo eran 4 obligatorios y eran 5 semestres de estudio, me quedaba un semestre libre y me salvaba, jajajaja. Que irresponsable y uno exigiéndole a los hijos “ mira cabro tienes que estudiar, no puedes "echarte" ningún ramo”, como el cura Gatica, Jajajajajaja.

Hugo F.: 
Yo recuerdo de un laboratorio de química, la profesora me había dicho: "ahora mueva la pajuela" y yo le contesté: "pa'juela o pa' dentro", todos se rieron y me expulsó !!!!! Que mala Ahhhh!!!!.......solo recuerdo que era mujer. No me ocurre lo mismo con la colorina pecosa, que nos hacía matemáticas, todavía me pasó películas con ella.....aunque este viejita....

Ricardo: 
....pero aún atractiva, estuvo casada con pediatra de mis hijas, fallecido, aún me recordaba, dejé de verla hace años. Nunca había estudiado tanto matemáticas para aprobar dignamente, aunque nunca mas usé teoría de conjuntos.

Hugo F.:
Yo, teoría de conjuntos, era lo único que sabía y que aprendí de matemáticas, gracias a eso salvé el semestre, porque en álgebra no veía ni una !!!!!

Carlos: 
La de matemáticas era Pilar Rivera, siempre estupenda, la hemos visto antes de este Covid 19, se le vinieron los años encima y tal vez la viudez no le hizo bien

Hugo F.: 
Puchas que pena !!!

Ricardo: 
Si pues debe andar en los 75-78.... lo mas probable esté en Santiago pues, ya viuda, tenía una pareja en esa ciudad.

Hugo F.: 
Pude haber sido yo, pero no ....o de....

Rodrigo: 
La profesora a la que se refieren la perdimos porque eramos "pavos" y respetuosos, la recuerdo habitualmente, igual que  ustedes y saben por qué?.....el día que llegamos nos hizo una prueba para medir  nuestros conocimientos.  En lo personal  demoré 10 minutos  para contestarla. Me la pidió antes de tiempo la revisó y me puso un 7,  me quedé todo el resto de la clase mirándola, parece le gustaba que la observaran , cuando se dió cuenta de mi mirada libidinosa me pidió que  saliera. Pérez, Palavecino y Luengo enojados porque no les dije nada, pues ellos habían juntado sus sillas  en un triángulo  amoroso que más  parecía una cofradía, les puso un 2 y poco más, venían del mismo liceo.

El colchón inflable. Por Enrique González

Estábamos preparándonos para dormir en la sala que nos facilitaron en Indap de la Serena y el flaco estuvo inflando con la boca y como una hora su colchón, esperamos que se durmiera y alguien le saco el tapón al colchón, este comenzó a desinflarse igual como emite el ruido un globo. Fué muy jocoso, nos habíamos puesto de acuerdo antes para hacerle la talla.
😃😃😃😃

martes, 9 de junio de 2020

Recuerdos musicales.

Ricardo:
Buenos días amigos, Carmen........ya viene el homenaje a nuestra profesora predilecta.......entretanto podríamos compartir nuestras canciones preferidas .....de antaño.....Hugo M. tienes grabaciones de tus antiguos longplay que escuchabamos en tu pensión, imaginando que Led  Zeppelin pasaba frente a nosotros?.......acá una de las mías.
https://youtu.be/valL7JWjVB4

Carlos:
Hola a todos,  buen día, cómo están?, nosotros bien por acá, Gracias a Dios.
Si Hugo tenía muy buena música. En lo personal, con esos equipos que tenía y que armaba él mismo, fueron motivo para interesarme en el escuchar y apreciar la música.
Cómo olvidar, por ejemplo, Sonido Visual, Led Zeppelin, etc.
Con esa motivación con mi primer sueldo en el SAG, me compré en Angol ( trabajaba en Collipulli) mi primer equipo una radio National con 2 parlantes y un tocadiscos, me creía la r..... Jajajajajaja
Aún la conservo y se escucha el descueve.

Hugo F.:
Aún recuerdo la habitación en la pensión de Hugo M. cuando nos llevávamos los equipos de la U. ( Fech) y los conectaba a sus equipos, tenía unos audífonos que para esa época eran espectaculares!!!!. Tanto así que una vez invitamos a Marchelo Troncoso (sic) a una sesión de música con marihuana !!! , él se jactaba de ser un buen "fumador". Por la tarde, antes de que llegara, recogimos una bosta de caballo en la calle y Hugo la secó con uno de sus tantos inventos y le hicimos unos pitos..... Por la noche todos escuchando música y Marcelo nos daba sus impresiones sobre el efecto de la marihuana !!!!, nosotros fumando  Lucky en papelillo....

Carlos:
Jajajajajaja, el Cuezco Troncoso, se volaba con cualquier cosa, Jajajajajaja, que será de él??

Hugo M.:
El vinilo a que hacía referencia Carlos es éste. Para la época el buen stereo estaba de a poco llegando al país y las empresas disqueras nacionales ocupaban matrices gringas poco menos de segunda mano. Lo que significaba que los ejemplares que estaban a la venta para nosotros los shilenos (sic) eran de calidad precaria. Sin embargo, los ejemplares traídos desde gringolandia eran de una calidad de sonido impresionante. Lo digo pues tuve este disco traído desde USA y la diferencia era impactante. Tuve la mala idea de prestarlo en alguna oportunidad y pasó al olvido.
Lo anterior me lleva a pensar que "no se quién es más huevón, el que presta o el que devuelve".... esto también es aplicable a los libros.